lunes, 21 de diciembre de 2015

Horacio Ferrer, se nos fue

Hoy, 21 de diciembre, se cumple un año del fallecimiento de Horacio Ferrer...


Horacio Ferrer fue un revolucionario, un poeta mayor, un personaje de bohemia y tango, un señor como l0os que ya no vienen y el más elegante de los dandies que dio el Río de la Plata y el 21 de diciembre a los 81 se fue para los pagos de donde no se vuelve.
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Horacio Ferrer fue un bohemio que vivió el tango como muy pocos.
Horacio Arturo Ferrer Ezcurra, nacido el 2 de junio de 1933 en Montevideo, falleció el 21 de diciembre de 2014 en Buenos Aires.
Falleció en la Buenos Aires que hace medio siglo, lo había recibido como uno de sus hijos más dilectos.

Ferrer fue, y las nuevas generaciones deberían saberlo, un hombre moderno. Solo alguien moderno podría haber escrito cosas como “Balada para un loco” o “Chiquilín de Bachín” qué lindo sigue siendo eso de “angelito con bluyin”), poemas que, musicalizados por Astor Piazzolla, definieron un momento cumbre en la historia de la música rioplatense.
Ferrer fue siempre un atrevido y extranjero de los convencionalismos. Criticado en un primer momento, en 1990 fundó, y desde entonces presidió la argentina Academia Nacional del Tango, la mayor referencia mundial del género.
Como tantos uruguayos encontró el camino hacia su consagración en Buenos Aires donde tuvo el campo más propicio para su trabajo o para desarrollar su arte.
Allí, se sintió como en casa, quizás porque aunque nacido en Uruguay su madre era argentina.

Al revés que Jorge Luis Borges, cuyo padre era argentino y su madre uruguaya.
“Fue un rioplatense paradigmático: tan buen porteño como buen uruguayo”, dijo a El País, el uruguayo Ruperto Long quien en setiembre publicó en Montevideo el libro titulado “Piantao”.

Balada para Horacio Ferrer, una biografía del poeta.
“Estaba buscando una manera de escribir poesía, y de a poco fui encontrando”, dijo Ferrer en una entrevista a El País de Montevideo.
“Una mezcla de surrealismo y lunfardo, pero sin querer abusar del lunfardo, sino con toques de excelencia.
Y que a la vez también fuera comprensible.
También me gustó usar algunas palabras inventadas, porque la poesía es como una gran melodía, para mí es como la música.
Eso le llevó a decir a Piazzolla que lo que yo hacía con las letras era lo que él hacía con la música”.

No hay mejor manera de definir su arte.
En 1967, de este lado del Plata había publicado Romancero canyengue, donde, ya desde el propio título ponía al mismo nivel la tradición poética occidental con la poesía lunfarda del tango.
Allí ya recurría a neologismos (“tangamente”, por ejemplo) e imágenes a los que el tango se había negado.
En esos tiempos era periodista de El Día de Montevideo.
Gente importante como Cátulo Castillo, Aníbal Troilo y principalmente Piazzolla (“si no venís a trabajar conmigo sos un imbécil”, contó Ferrer que le dijo), se dieron cuenta de su valor emergente y lo alentaron a radicarse en Buenos Aires.
Con Piazzolla se convirtieron en cruzados de una nueva manera de encarar el tango: recibieron elogios pero también abucheos, un riesgo que los pioneros saben qué tienen que correr.

Juntos escribieron María de Buenos Aires, una operita (una vez más poniendo el tango al nivel de la alta cultura) compuesta en Parque del Plata y, el que sería su mayor éxito, “Balada para un loco”, una historia surrealista sobre la libertad y la locura; vendió más de 200.000 copias pero también fue criticada por tangueros más acérrimos.
Fue un hombre activo, capaz de generar proyectos hasta no hace tanto cuando la enfermedad lo empezó a doblegar.

En 2013 estrenó en el Auditorio del Sodre, Dandy, el príncipe de las murgas, una operita escrita con Alberto Magnone, su último gran compañero en los escenarios.
“Era un artista excepcional pero el ser humano no le iba a la saga”, dice Long, quien mantuvo una amistad de 15 años con el poeta y dijo estar shoqueado por una noticia que ya presumía inevitable.

“Moriré en Buenos Aires, será de madrugada, guardaré mansamente las cosas de vivir, mi pequeña poesía de adioses y de balas, mi tabaco, mi tango, mi puñado de esplín.
Me pondré por los hombros, de abrigo, toda el alba, mi penúltimo whisky quedará sin beber, llegará, tangamente, mi muerte enamorada, yo estaré muerto, en punto, cuando sean las seis”, escribió en “Balada para mi muerte”, otras de sus canciones con Piazzolla.

Nota publicada el 28 de diciembre de 2014 en http://www.elreporte.com.uy

Nos encanta poner "el cielo al revès"....

Los invitamos a que nos acompañen, en una nueva emisión de nuestro programa "Con el Cielo al Revés"...de la mano de Pancho  desde el Sur y Baldra Torres Rosas, compartiremos dos horas y un poquito más, de lo mejor de la literatura universal, acompañados por una selección musical acorde al tema tratado.


Dos horas de charlas informales, compartida entre amigos...muy disfrutables....

Este lunes, a partir de las 20.00 horas de Argentina/Uruguay; 19.00 horas de la costa Este de USA., los esperamos, nos pueden escuchar a travès de cualquiera de los siguientes enlaces:



lunes, 14 de diciembre de 2015

Un lunes más que volvemos a poner "el cielo al revés"....

Los invitamos a que nos acompañen, en una nueva emisión de nuestro programa "Con el Cielo al Revés"...de la mano de Pancho  desde el Sur y Baldra Torres, compartiremos dos horas y un poquito más, de lo mejor de la literatura universal, acompañados por una selección musical acorde al tema tratado.


Dos horas que vuelan entre libros, buena música y la mejor compañía: la de todos Uds.

Hoy, a partir de las 20.00 horas de Argentina/Uruguay, 19.00 horas de la costa Este de USA,

Nos pueden escuchar a través de cualquiera de los siguientes enlaces:


sábado, 12 de diciembre de 2015

Frank Sinatra: 100 años de "La Voz" que no se apaga

Con su perfecto instinto musical, su fanfarronería galante y su impecable sentido de la elegancia, cautivó al público del siglo XX como muy pocos artistas. Nació el 12 de diciembre de 1915



Frank Sinatra, un cantante que definió tan bien su oficio hasta el punto de ser apodado simplemente "La voz", volvió locos a los jóvenes de los años 40, cuando él se convirtió en el primer roba corazones de la cultura pop.


Incluso hoy, 17 años después de su muerte, el fenómeno llamado entonces "Sinatramanía" se mantiene vivo hasta el extremo de que el cantante aún tiene un puesto de honor en el imaginario público.
Este sábado se cumplen 100 años desde el nacimiento de Sinatra en el poblado de clase obrera de Hoboken en New Jersey, cerca de Nueva York.

Para celebrar la fecha, este año se han publicado al menos 10 libros sobre Sinatra, que exploran el colorido y a menudo ostentoso estilo de vida del cantante de "I did it my way".
A su voluminosa discografía, se sumó un paquete de cuatro CDs dedicados a las primeras grabaciones de "La voz" en la radio.

Se organizó una gala en Manhattan con una serie de conciertos tributo en los que participarán, entre otros, la Filarmónica de Nueva York y Sting.
También se organizó un concierto para la televisión en Las Vegas, una de las ciudades favoritas de Sinatra, en el que se reunieron artistas tan diversos como Usher, Garth Brooks y Lady Gaga.

Pero aunque artistas de todos los estilos dejan en claro la influencia de Sinatra en la música contemporánea, para muchos de sus seguidores el cantante de "New York New York" no tiene reemplazo.
"El problema es que hay un solo Frank", dijo Sid Mark, anfitrión del programa de radio de difusión nacional "Sounds of Sinatra", que durante 59 años ha puesto al aire solamente su música.
Mark dice que aún ve interés de los oyentes de todas las edades y adjudica esta universalidad a la amplitud del material de Sinatra. Con 1.500 canciones para elegir, Mark ha puesto al aire maratones de Sinatra que van de viernes a lunes sin repetir un tema.

Su popularidad llegó a ser inmensa y su repertorio se basó en la obra de los más importantes compositores populares estadounidenses, como Jimmy Van Heusen, Cole Porter, Sammy Cahn o George Gershwin, y su estilo sintetizó, ya en sus orígenes, 15 años de influencias mutuas entre la música de inspiración jazzística y la música pop que empezaba a difundirse a través de la radio.
Técnicamente, se caracterizó por su cuidada precisión en el fraseo y su dominio del control de la respiración; el rango de su voz estaba próximo al de bajo-barítono.
En total grabó 1.500 canciones y participó en más de 50 películas.



http://www.infobae.com/2015/12/12/1776060


El grafiti de Banksy por los refugiados con Steve Jobs

El artista recuerda que Steve Jobs era hijo de un imigrante sirio. "Apple existe porque alguien permitió la entrada a un joven de Homs"




'El hijo de un migrante de Siria'
El fundador de Apple, Steve Jobs, se ha convertido en el protagonista del último grafiti del artista Banksy que ha aparecido en los últimos días en el campo de refugiados en Calais, en Francia.
En la imagen se ve a Jobs, hijo de un inmigrante sirio a Estados Unidos, cargando un viejo ordenador Mac y una bolsa de basura al hombro con algunas pertenencias.
"A menudo tratan de hacernos creer que la migración es una cargapara los recursos del país, pero Steve Jobs era el hijo de un migrante sirio", ha dicho Bansky en una inusual declaración pública recogida por la BBc
"Apple es la compañía con más ganancias del mundo, cada año paga más de US$7.000 millones en impuestos y solo existe porque alguien le permitió la entrada a un joven de la ciudad de Homs ", añade el enigmático artista.
En la ciudad francesa de Calais también ha aparecido otro mural , basado en la pintura de Gericault ‘La balsa de la Medusa’, en el que una embarcación a punto de hundirse tripulada por refugiados hace señas a un lujoso yate que pasa a lo lejos.
'No todos vamos en el mismo bote'
'No todos vamos en el mismo bote'
Foto: banksy.co.uk/
Hace unos meses, Banksy anunció que su parque temático Dismalandse convertiría en un refugio para migrantes procedentes de Sudán, Siria y Afganistán en el campo Calais.

http://entretenimiento.terra.es/cultura/

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Los 5 mejores personajes femeninos de la literatura iberoamericana



Desde mujeres míticas hasta presencias mundanas, la literatura latinoamericana pulula en personajes femeninos inolvidables.
Está la inquebrantable Úrsula Iguarán, de "Cien Años de Soledad", o Susana San Juan (una de las escogidas en esta lista) de "Pedro Páramo". También la escéptica y dura "mujer de Gálvez" en "El Astillero".
Personajes que, paradójicamente, fueron creados por hombres, como destaca la escritora mexicana Elena Poniatowska.
En la historia de Latinoamérica, "todo es para hombres y sobre hombres, y en general las mujeres se quedan atrás", sostiene la ganadora del premio Cervantes 2013.
Elena PoniatowskaImage copyrightAP
Image captionPoniatowska: "Me gusta escribir sobre mujeres que logran algo por sí mismas".
"Me gusta escribir sobre mujeres que logran algo por sí mismas. Me impactan, me gusta reflejarlas para que no caigan en el olvido", le dijo sin embargo Poniatowska a la agencia Efe.
Y, efectivamente, la mexicana ha creado personajes femeninos memorables, perotambién le ha dado nuevo aliento en la ficción a mujeres que realmente existieron, como la fotógrafa Tina Modotti, la pintora y escultora Leonora Carrington o la también Angelina Beloff, primera esposa de Diego Rivera.
Pero, ¿cuáles mujeres de la literatura latinoamericana, propias o extrañas, han dejado huella en ella como escritora?

Esta es su selección.

Susana San Juan, de "Pedro Páramo", Juan Rulfo

El amor eterno de Pedro Páramo, la mujer llena de pasión que le resulta inalcanzable, es la primera elección de Elena Poniatowska.
Susana San Juan, la de la Media Luna, el amor imposible, inalcanzable de Pedro Páramo y quizá también de Juan Rulfo a quien enamoró a través del rechazo"
Elena Poniatowska
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Susana San Juan es el objeto de los idilios de Pedro Páramo; es la obsesión que lo mueve, la fuerza que terminará precipitándolo todo.
Se conocen desde la infancia, pero se ven separados cuando, a la muerte de la madre de Susana, el padre la lleva fuera de Comala, donde ocurre la historia. Para cuando regresa, lo hace viuda, y enloquecida por la muerte su amor, Florentino.
"Esperé treinta años a que regresaras, Susana. Esperé a tenerlo todo. No solamente algo, sino todo lo que se pudiera conseguir de modo que no nos quedara ningún deseo, sólo el tuyo, el deseo de ti", dice Pedro Páramo.
No importa lo que haga Pedro, no podrá arrancarla de esos recuerdos obsesivos de los que él no forma parte.
Y de los que nunca formará.

La Maga, de "Rayuela", Julio Cortázar

La segunda elección de la escritora mexicana es la protagonista de "Rayuela": Lucía, o "La Maga", ha sido descrita como ese personaje espontáneo, ingenuo, un espejo de libertad en el que muchas han querido mirarse y se siguen mirando.
La Maga de Julio Cortázar, que solía aparece en alguno de los puentes sobre el Sena, que son como brazos para cruzar el río más literario sobre la tierra"
Elena Poniatowska
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"Yo no me sé expresar", decía la propia Maga en un pasaje de la célebre obra del escritor argentino. "A lo mejor otras podrían explicarlo mejor, pero yo siempre he sido igual: es mucho más fácil hablar de las cosas tristes que de las alegres".
Célebremente –aunque la involucrada lo negó en varias ocasiones– La Maga está inspirada en un personaje de la vida real: Edith Aron, una joven a la que Cortázar conoció en los años 50 cuando los dos viajaban a Europa por barco desde Buenos Aires.
"(Cuando Cortázar publicó 'Rayuela') me envío un ejemplar, pero la dedicatoria me molestó mucho y la arranqué...", contaba ella en una entrevista con un diario argentino en 2007.
"Decía algo así como que yo era un fantasma que lo perseguía por la Argentina... La lectura me causó mucha impresión".

Doña Bárbara, de "Doña Bárbara", Rómulo Gallegos

Doña Bárbara, la joven inocente abusada por hombres salvajes trastocada en indomable terrateniente, que se convierte en una inclemente "devoradora de hombres", es el tercer personaje femenino fundamental para Poniatowska.
La Doña Bárbara que han vulgarizado todas las actrices que no saben montar a caballo (tampoco en burro) y sin embargo María Felix entronizó y se convirtió en 'la doña'"
Elena Poniatowska
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O como la describe Gallegos: "Tal era la famosa doña Bárbara: lujuria y superstición, codicia y crueldad, y allá en el fondo del alma sombría, una pequeña cosa pura y dolorosa"... un viejo amor, un sentimiento que verá renacer con el protagonista, Santos Luzardo, y que será su oportunidad de redención.
Inmortalizada, como cuenta la escritora, por decenas de actrices –María Félix la más famosa de ellas– ocupa un lugar indiscutible entre las grandes de la literatura iberoamericana.

Remedios la bella, de "Cien años de Soledad", Gabriel García Márquez

Esa presencia que trastornaba a los hombres, esa belleza sin igual, pura y elemental –se pasea desnuda por la casa, sin malicia–, y en especial su final mágico, le ganan un puesto en la lista de personajes femeninos iberoamericanos de Elena Poniatowska.
Porque salió volando por la ventana, a diferencia de la lavadora que Gabo vio en la azotea tendiendo una sábana al sol y se quedó para siempre con el jabón en las manos"
Elena Poniatowska
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Este episodio lo cuenta así Gabriel García Márquez en "Cien años de soledad"
"Amaranta sintió un temblor misterioso en los encajes de sus pollerines y trató de agarrarse de la sábana para no caer, en el instante en que Remedios, la bella, empezaba a elevarse. Úrsula, ya casi ciega, fue la única que tuvo serenidad para identificar la naturaleza de aquel viento irreparable, y dejó las sábanas a merced de la luz, viendo a Remedios, la bella, que le decía adiós con la mano, entre el deslumbrante aleteo de las sábanas que subían con ella".
De Remedios se dice que tiene poderes de muerte: cuatro hombres mueren en el interno de hacerla suya. García Márquez la describe como un "ser que no es de este mundo".
Y así asciende, al otro mundo, en cuerpo y alma.

Jesusa Palancares, de "Hasta no verte Jesús mío", Elena Poniatowska

La que cierra la lista es una creación de la propia Poniatowska.
Jesusa Palancares, la soldadera que decía que ella nada sabía de las artes amorosas y que su marido Pedro Aguilar tenía con qué y lo hacía y ya"
Elena Poniatowska
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Inspirada en una lavandera que conoció en los años 60, Jesusa Palancares es el rostro de la miseria, de la mujer marginada. Así lo explicó la propia autora "Vida y muerte de Jesusa":
"De la mano de Jesusa entré en contacto con la pobreza, la de a de veras, la del agua que se recoge en cubetas y se lleva cuidando de no tirarla ... la de las gallinas que ponen huevos sin cascarón, 'nomás la pura tecata', porque la falta de sol no permite que se calcifiquen. Jesusa pertenece a los millones de hombres y de mujeres que no viven, sobreviven".