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martes, 2 de febrero de 2016

Los coloridos jardines que inspiraron a grandes pintores



Joaquín Sorolla, "Louis Comfort Tiffany", 1911Image copyrightOther
Image caption"Louis Comfort Tiffany" es una obra del pintor español Joaquín Sorolla, 1911.
Es dificil imáginar qué pudieron tener en común artistas tan diversos como el impresionista francés Claude Monet, el abstracto ruso Kandinsky o el expresionista alemán Emil Nolde, además de la pasión por la pintura.
Sin embargo, todos ellos compartían otra afición: la jardinería, que practicaron durante toda su vida y gracias a la cual florecieron coloristas obras de arte, cada una con su estilo particular.
Y es que los jardines han sido, desde hace siglos, fuente de inspiración de numerosos artistas, que supieron plasmar con sus brochas los colores y la belleza de las florestas en todo su esplendor.
"Pintando el Jardín Moderno: de Monet a Matisse" (que empieza el 30 de enero en la Royal Academy of Arts, en Londres) es la exhibición más grande jamás realizada hasta el momento sobre esta temática, y analiza la importancia de los jardines en las obras de Claude Monet y de sus contemporáneos.
Auguste Renoir, Monet Pintando en su Jardín de Argenteuil, 1873Image copyrightOther
Image captionMonet, conocido como el pintor de jardines más importante de la Historia del Arte, fue también horticultor y cultivaba jardines allá donde vivía. Auguste Renoir lo retrató en este cuadro de 1873, titulado "Monet Pintando en su Jardín de Argenteuil".
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Image captionMatisse muestra en este hermoso cuadro "La Mesa de Mármol Rosa" una interpretación muy diferente de un jardín, con su estilo particular fauvista.
Claude Monet, Nymphéas (Waterlilies), 1914-15Image copyrightOther
Image caption"Tal vez le deba a las flores haberme convertido en pintor", escribió Monet. En la imagen, su famosa obra "Nenúfares", de 1914-15.
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Image captionEl pintor expresionista Emil Nolde se inspiró en las flores y en los llamativos colores los jardines que él mismo cultivaba, como este "Jardín de Flores" de 1922.
Wassily Kandinsky, Murnau The Garden II, 1910Image copyrightOther
Image captionLa exposición guía a los visitantes a través de la evolución en la representación pictórica de los jardines como tema universal del arte moderno. Wassily Kandinsky es otro de sus protagonistas. En la imagen, su obra "Jardín de Murnao nº2", de 1910.
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Image caption"Mujer en el Jardín", de Monet, 1867, es una de las obras de más peso de la muestra.
Pierre Bonnard, Siesta en el jardín (Sieste au jardin), 1914Image copyrightOther
Image caption"Siesta en el Jardín", 1914, de Pierre Bonnard, es otra de las obras de la exhibición, que podrá visitarse hasta el 20 de abril de 2016.

martes, 26 de enero de 2016

ABANDONADO TALLER DE TORRES GARCÍA EN BARCELONA ES OCUPADO POR COLECTIVO JUVENIL


El abandonado taller de Torres García en Barcelona es ocupado por jóvenes que exigen su transformación, mientras un colectivo quiere usarlo como sala de exposiciones.

Las vacías "casitas" del artista uruguayo Joaquín Torres García (1875-1949) en el barrio barcelonés de Sarrià se convierte en un colectivo que reivindica su rehabilitación y apertura como equipamiento público. Tras las peticiones de convertirlo en casa de las entidades de cultura popular y en sala de exposiciones centrada en el arte y el juego, una asamblea de jóvenes ocupó el antiguo taller para exigir al Distrito de Sarrià-Sant Gervasi que lo destine a centro de actividades y reunión, informa el periódico local La Vanguardia.
El grupo "Esberla - Assemblea de Joves de Sarrià" ocupó los dos pequeños inmuebles que coronan la calle Hort de la Vila de la ciudad condal en diciembre para "reivindicar un espacio para los jóvenes del barrio". Aspiran a que el gobierno comunal asuma la reconversión de esta finca, tapiada y propiedad municipal desde hace algunos años, para que pueda abrir a los vecinos lo antes posible. La puntualización de su utilidad pública no es baladí, puesto que las "casitas" ya fueron ocupadas hace una década por un grupo de okupas que no reivindicaban un uso público y que encendieron los ánimos del vecindario. Los jóvenes adecúan por su cuenta el interior de las casitas, por ejemplo este domingo con unas jornadas de trabajo voluntario.
El regidor de Sarrià-Sant Gervasi y primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, y la asociación de vecinos coinciden en la legitimidad de la reivindicación juvenil y asumen que responde a un déficit crónico. En lo que no están de acuerdo es en que, por ahora, no esté calendarizado ningún remedio. "La ocupación pacífica reivindica el bien común y expresa una necesidad", reconoce una portavoz del Ayuntamiento, que apela a la elaboración del Plan de Actuación de Distrito -que podría retardarse hasta verano, porque requiere el apoyo de la oposición- para oficializar una lista de necesidades ordenadas por prioridad y dotadas de plazos y presupuestos.
Sobre qué uso deberían tener las casitas, asegura que "habrá que buscar el consenso vecinal" y "evaluar las posibilidades de gestión cívica" mediante un convenio o incluso la "autogestión" del espacio, que igualmente debería preservar en algún grado "la memoria artística" del taller de Torres Garcia, que actualmente protagoniza una exitosa retrospectiva en el MOMA de Nueva York. "Que haya intereses variados demuestra la vitalidad y riqueza del tejido asociativo de Sarrià", sostiene la misma fuente.

El legado del artista


En paralelo, un grupo de vecinas y profesionales del sector cultural mueve hilos para que las casitas de Hort de la Vila se conviertan en el "Espai Torres Garcia", es decir, en un "pequeño centro de exposiciones de las diferentes propuestas artísticas de grandes creadores en base al triple eje de Arte, Juego y Pedagogía". Y es que entre la producción del artista en Barcelona destaca la singular colección de juguetes artísticos que diseñó y comercializó desde el taller de ebanistería que regentaba junto a un socio -el artesano Francesc Rambla Teixidor- en este inmueble. Son ingenios de madera, coloridos y articulados, que ideó como introducción infantil a la creatividad y que hoy se exponen como obras de arte. La sala tendría "especial consideración" por esta faceta del artista, pero también exhibiría creaciones de otros autores con obra relacionada, como Picasso, Klee o la escuela Bauhaus. También divulgaría el resto de obras del autor en Catalunya, como la sala Torres García del Palacio de la Generalitat catalana.

Montevideo Portal

sábado, 12 de diciembre de 2015

El grafiti de Banksy por los refugiados con Steve Jobs

El artista recuerda que Steve Jobs era hijo de un imigrante sirio. "Apple existe porque alguien permitió la entrada a un joven de Homs"




'El hijo de un migrante de Siria'
El fundador de Apple, Steve Jobs, se ha convertido en el protagonista del último grafiti del artista Banksy que ha aparecido en los últimos días en el campo de refugiados en Calais, en Francia.
En la imagen se ve a Jobs, hijo de un inmigrante sirio a Estados Unidos, cargando un viejo ordenador Mac y una bolsa de basura al hombro con algunas pertenencias.
"A menudo tratan de hacernos creer que la migración es una cargapara los recursos del país, pero Steve Jobs era el hijo de un migrante sirio", ha dicho Bansky en una inusual declaración pública recogida por la BBc
"Apple es la compañía con más ganancias del mundo, cada año paga más de US$7.000 millones en impuestos y solo existe porque alguien le permitió la entrada a un joven de la ciudad de Homs ", añade el enigmático artista.
En la ciudad francesa de Calais también ha aparecido otro mural , basado en la pintura de Gericault ‘La balsa de la Medusa’, en el que una embarcación a punto de hundirse tripulada por refugiados hace señas a un lujoso yate que pasa a lo lejos.
'No todos vamos en el mismo bote'
'No todos vamos en el mismo bote'
Foto: banksy.co.uk/
Hace unos meses, Banksy anunció que su parque temático Dismalandse convertiría en un refugio para migrantes procedentes de Sudán, Siria y Afganistán en el campo Calais.

http://entretenimiento.terra.es/cultura/

miércoles, 29 de abril de 2015

Juan Manuel Blanes, un historiador rioplatense

Tomado del libro de Jorge López Anaya, "Arte argentino. Cuatro siglos de historia (1600-2000)"


Desde sus inicios en la pintura como autodidacta, el uruguayo Juan Manuel Blanes (1830-1901) dedicó gran parte de sus esfuerzos a los temas históricos del Uruguay, la Argentina y Chile. De 1851 es La Revista de la retirada del Ejército sitiador Revista del General Oribe. El óleo, que representa el desfile militar de los soldados de Oribe, en el Arroyo de la Virgen, posiblemente es su pintura de tema militar más antigua.
En diciembre de 1856 viajó a Entre Ríos y se radicó en Concepción del Uruguay. Muy pronto se convirtió en el protegido del general Justo José de Urquiza, presidente de la Confederación Argentina, quien le encomendó la realización de ocho cuadros que representaran sus batallas épicas, con destino al Palacio San José.
En 1860, una ley otorgó a Blanes una pensión para estudiar en Europa. Se instaló en Florencia para recibir lecciones de Antonio Císeri, pintor de historia y retratista (académico).


Blanes se reincorporó al Río de la Plata en 1864 con un buen dominio de los recursos académicos y con una habilidad consumada. En diciembre de 1871 expuso en el foyer del antiguo Teatro Colón de Buenos Aires su tela Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires, que evoca la tragedia que cobró cerca de catorce mil vidas en Buenos Aires, y sembró el terror en los barrios del sur. La escena, pintada poco después de los hechos, representa el momento en que los doctores Roque Pérez y Manuel Argerich, presidente y vocal, respectivamente, de la Comisión Popular para la lucha contra la fiebre (ambos muertos víctimas de la enfermedad), ingresan en una habitación de un conventillo. Se ven sus figuras recortadas por un dramático contraluz producido por la puerta abierta. Una mujer joven yace muerta en el suelo en medio de un gran desorden, mientras un parvulo pugna por alimentarse de su pecho. Completan la escena un muchacho descalzo que se rasca un pie con el otro y un hombre yacente en un camastro con un baúl debajo de él. Afuera de la habitación, en la acera, apenas visibles, hay dos extraños personajes con una botella puesta en el suelo, junto a un cajón. Todo en la alcoba es viejo, desgastado, pobre. El episodio parece haber ocurrido en realidad, el 17 de marzo de 1871, en un conventillo de la calle Balcarce.
Esta tela le deparó un enorme éxito al pintor. Schiaffino afirma que "el cuadro de Blanes no fue conducido en andas ... pero el pueblo entero, hombres, mujeres y niños, marchó en procesión a admirar la peregrina obra. Durante algunos días, la población desbordada rodeó el cuadro como una marea hirviente y rumorosa".
Más adelante el historiador señala que "a Juan M. Blanes corresponde la honra de haber sido el precursor de los pintores de historia en las márgenes del Plata; y sobre todo, habrá tenido este gran mérito: el de ser el primer artista "casero" que haya realizado una hazaña inaudita y portentosa: la de infundir confianza a nuestros gobiernos, quienes le encomendaron en diversas ocasiones la ejecución de obras importantes". Está documentado que Buenos Aires solicitaba sus cuadros para exhibirlos con fines de beneficencia, se pagaba "para verlos". Con ese destino fue traído El Juramento de los Treinta y Tres Orientales (1878), cuadro consagrada al desembarco del General Juan Antonio Lavalleja y sus hombres, el 19 de abril de 1825, para iniciar la resistencia contra la ocupación de la Banda Oriental por parte del Imperio del Brasil.
Es evidente que Blanes se convirtió en el ideal del artista erudito de fines de siglo XIX con su fidelidad a la escena, a los personajes, a las vestimentas, a la reconstrucción histórica, a la teatralidad de los gestos. La elite de la intelectualidad argentina - Bartolomé Mitre, Vicente Fidel López, Domingo Faustino Sarmiento, Eduardo Wilde, Justino Carranza - lo admiró.
Este período, que finaliza con el segundo viaje a Europa, en 1879, es el más característico de la obra de Blanes. Abundan las telas de motivos históricos, los retratos de personajes heroicos y los cuadros de documentación social. Obsesionado por representar los hechos significativos de la historia, pintó La muerte del general Venancio Flores (1868) y El asesinato de Florencio Varela (1879). Gran parte de los motivos costumbristas que representan gauchos y paisanos rioplatenses fueron realizados en esa época.







sábado, 27 de septiembre de 2014

“Demoler las barreras”

CON EL ARTISTA MALCOLM ROXS



Nació en Buenos Aires, creció en San José, y explotó en el barrio de San Telmo en la capital porteña antes de partir a demoler Europa. Malcolm Roxs es un artista que en la demolición encontró su lugar en el mundo del arte, y que a pesar de estar muy metido en Rusia no se olvida de su pasado maragato. De eso dialogó con Montevideo Portal.


Malcolm Roxs, ahora radicado en Moscú, es un artista visual y performer que pinta con sus manos en vivo y también en otras técnicas en estudio. Ha llevado su arte por Finlandia, Holanda, Ucrania, Polonia, Alemania y Mónaco; que ha expuesto en galerías, ha contribuido a colecciones de ropa, ha acompañado a músicos de renombre y ha sido entrevistado por las revistas más prestigiosas de Europa. En fotos se lo ve siempre serio, ocasionalmente con el rostro cubierto, y lo único que rompe con su ropa negra es alguna camisa blanca o, claro está, manchas de pintura. Se lo ve oscuro, pero tiene una manera de ponerle color al mundo particular.
Más allá de los inicios plásticos típicos de cualquier niño, coloreando dentro de las líneas de algún dibujo, Malcolm se acercó a la pintura de adolescente, ante la urgencia de diseñar tablas de skate en San José, una ciudad en la que no había elementos para practicar este deporte. Primero hacía productos para consumo propio, y luego comenzó a vender su arte. Al interior uruguayo llegó porque sus abuelos vivían allí y su madre, cuando se separó de su padre, decidió cargarlo en brazos con sus escasos tres años, abandonar Buenos Aires y regresar a un lugar que fue el suyo en el mundo hasta los 24. Ahí arrancaría la historia que lo llevó de paseo por el mundo hasta instalarlo en Moscú.
"De San José tengo muchos recuerdos; es lindo haber crecido en una cuidad chica, haber podido compartir más tiempo con mi familia, con mis abuelos... Haber disfrutado mucho mi barrio; el fútbol, el skate, el colegio, la música en mi cuarto. Tengo muchos recuerdos de ex novias también, que me dieron hermosos momentos", le cuenta a Montevideo Portal. Malcolm pasaba "horas y horas" escuchando melodías, desconociendo todavía la relación que luego tendría con ellas a nivel profesional.
"San José, San José, cuántos recuerdos se me vienen", desliza, antes de repasar la parte más oscura de sus más de 20 años entre maragatos. "Cuando vas creciendo el pueblo te va presionando, haciéndote sentir incómodo. Fue también una ciudad en la cual peleé mucho, una ciudad violenta en cierta forma", admite, asegurando que esa "violencia" no fue sólo física sino también psicológica. "Al igual que toda cuidad chica, trata de matarte la cabeza si no sigues lo que imponen los que dominan el circo ahí", afirma.
Para su suerte, "nunca" lo convencieron de seguir esas reglas. "Traté siempre de crear mi propia película", afirma, y por eso decidió, cuando ya pasó los 20, volver a la vecina orilla. Allí, en las calles de San Telmo, empezó a incursionar en pintar con las manos y al ritmo de la música frente al público, algo que tuvo que ir organizando de a poco.
"Intente ser músico, pero no me sentía cómodo. Sentí que destruía algo que no era lo mío", recuerda cuando vuelve a viejas jornadas. "Un día vi que podía fusionar lo que me gustaba, la pintura y la música; usar canciones que me gustan para pintar en vivo", apunta. Malcolm se enteró de que en la década de 1970 había gente que pintaba directamente con sus manos sobre el lienzo, y quiso indagar en eso: más temprano que tarde, se había vuelto un experto.
Él aclara que no inventó el estilo pero que pretende llevarlo "a otro nivel". "Como ya dije, quiero crear mi propia película. Es como cuando Nick Cave comenzó a cantar y le gustaban los Ramones, Alice Cooper o Bowie, y por suerte tomó un camino diferente y creó su propia película... Pero la partida siempre viene influenciada por alguien o algo. Luego está en uno si te quedás haciendo lo mismo o tratás de cambiar con el tiempo, arriesgar a algo nuevo", dice.
Malcolm vive manchado, mete las manos en la pintura y disfruta de ensuciarse, algo que -bien sabe- a otros puede espantar. Hacerlo así le da "placer": "es una conexión extra que con un pincel no tengo. Igual muchas veces no quiero ni tocar la pintura y prefiero pintar con otras técnicas. Luego extraño y busco disfrutar otra vez pintar con las manos".
La música que usa de fondo puede marcar el tiempo y la energía a la hora del trabajo, que lo llevó a hacer retratos de Charly García, Iggy Pop o Nina Hagen y a armar el Demolition Painting Show, como se denomina su presentación en vivo.


El concepto ‘demolition' lo usé más que nada porque la gente que asistía a mis shows sentía un cierto temor de que la pintura llegara a tocarlos y de no poder usar más sus camisas, vestidos, pantalones, porque los demolía con manchas o gotas de pintura. Lo mismo en lugares que pintaba: mirabas alrededor y veías como que ese espacio estaba demolido por manchas y salpicaduras. Para mí era una demolición positiva y me gustaba mucho eso de que la gente quería estar cerca pero a la vez les daba un poco de temor", explica.
Malcolm pone como ejemplo los conciertos de rock que él disfruta de ver cuando las bandas tienen "eso de peligroso". Hoy, sin embargo, cree que ni en el rock ni en otros estilos hay casi vértigo; son "aburridos" el 95 por ciento de los grupos, sus shows y los videos que hacen. "También demolition es un concepto que lo uso para mi cabeza: demoler las barreras que aparecen en el camino", admite. Es inquieto, arriesgado y ambicioso: no es difícil notarlo.
Más allá del nombre y del término, él no quiere encasillar a su show ni se ha planteado si es o no vanguardista, aunque sí lo considera experimental. "Yo realmente busco seguir adelante haciendo lo que me gusta y llevarlo a un nivel en el cual al final de mi vida esté orgulloso de cómo creció y cambió con el tiempo. No me gustaría ver el mismo estilo de show los próximos 20 años. Me aburriría sólo de pensarlo", piensa.
Si se pone del otro lado, ¿qué quiere que sienta la gente? Aburrimiento, justamente, no. Él dice que si están viendo su show pretende "volarles la cabeza" y que sientan "ese temor en vivo con un gusto positivo", que estén "contentos" de estar viviendo esa experiencia. "Quiero que salgan del show motivados, con la boca abierta y pensando si fue real lo que vieron o estaban drogados", rie.
"En cuanto al arte de mis pinturas en el estudio, me gustaría que le provoque diferentes reacciones, y también que les genere deseo de tener ese cuadro, que sientan conexión con esa pintura. ¡Y que paguen alto precio por el cuadro!".
"El arte puede ser cualquier cosa, mientras te expreses con algo; no tiene que ser algo específico o lo más usado del momento. Podes rascar una pared con piedras y si para vos eso es tu arte, bien, creé en eso y hace creer a todos que lo hacés bien o con tus emociones", opina Malcolm, que les da carta libre a sus manifestaciones. Además, ve como algo "imposible" saber hacia dónde va el arte, aunque "por suerte" su rumbo siempre cambia.
El cambio es una de las cosas que más lo motiva: "llevar mi arte no solo con el show a otro nivel, sino también mis pinturas de estudio. Esa parte todavía no la mostré tanto".
Mientras prepara el camino para ir más allá de lo que ha hecho hasta ahora, mantiene su postura respecto a que captar la atención del público no es difícil, sino que como la sociedad exige que todo sea "más y más rápido", hay muchos que se desesperan por la convocatoria. "Por eso ves hoy en día tanta basura en televisión, en radio", resume.
Malcolm ha encontrado en la sociedad rusa un lugar donde sentirse bien más allá de todo. Él hace, deshace y prueba en Rusia, donde tiene su sede y donde se siente "muy cómodo". "Todas la mujeres mayores de 60 o 70 años se parecen a mi abuela, y eso me gusta porque me trae recuerdos de ella y sus comidas. Hay mucha historia en sus ojos también y eso me toca mucho", dice, dejando aflorar apenas su lado emotivo. Pero aclara: "Rusia no es Rusia solo porque tiene gran dimensión territorial y chicas lindas; hay mucho más cultura, poder, cabeza e historia atrás. A mi este país me dio mucho interiormente, ¡lo adoro!".
Eligió irse de Sudamérica "muy temprano", cuando como artista recién estaba naciendo. "Me planteé: ‘me quedo a hacer mi historia acá o me voy a hacer historia afuera', y decidí hacerla afuera, porque me motivaba más ver el mundo, lo que había allá afuera. Fue la mejor decisión, creo, y no me planteo si hubiera sido reconocido en Sudamérica o no. Si lo pienso rápido, diría que seguro le hubiera encontrado la vuelta, porque soy muy inquieto", asegura.



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lunes, 28 de julio de 2014

SÍMBOLOS - Texto de Joaquìn Torres García


Dice un sabio contemporáneo, a propósito de los símbolos: En tanto que traducciones permanentes, los símbolos realizan, dentro de cierta medida, el ideal de la antigua y popular interpretación de los sueños.
Pues bien, ciertas intuiciones del artista, ¿no son a manera de sueños? En efecto, si el artista es un creador de símbolos, es porque la forma simbólica es, no solamente algo dentro de la estructura racional, sino aun del alma y de la materia, y surge formada como de una pieza; y de ahí el que tenga, en cierto modo, como un valor mágico, y obre sobre nuestra sensibilidad espiritual, directamente, sin necesidad de interpretación ni lectura; y por todas estas razones, en cuanto a forma, tiene un valor en sí.
Este lenguaje simbólico, viviente y bien real, es el más profundo y concreto que pueda expresar el arte; y fue el lenguaje del arte de la antigüedad y de los mal llamados salvajes; más civilizados en esto como en otras cosas de ese orden, que no el prosaico hombre moderno, materialista. Me parece que habría que volver a este arte, pasando del símbolo intelectual al símbolo mágico. No hay que extrañarse si el símbolo ha caído en descrédito, pues hoy se limita a ser como una traducción gráfica o transposición puramente intelectual (por esto no directo), algo sin alma y por esta misma razón sin valor estético. Símbolo que puede traducirse en lenguaje, en idea, no es símbolo tal como lo entendemos. Nuestro símbolo es aquel que viene de la intuición y es sólo interpretado por ella. Algo, pues, ininteligible al pensamiento, y así es que vemos el gran arte. Por esto, un artista, jamás tendrá que poder dar razón del porqué de tal forma.


Joaquín Torres García.
1934


Textos extractados de Universalismo Constructivo ,1934


Homenaje a Joaquín Torres García 140 años - 28 de julio 1874-2014


Un 28 de Julio de 1874 hace 140 años nacía en Montevideo Joaquín Torres García, ¿es mucho lo que se sabe de su pintura o de su pensamiento? Mucho más es lo que todavía hay para descubrir, en este año de celebración estamos abocados a trabajar en el descubrimiento de TORRES GARCIA INÉDITO.



Es en este marco que te invitamos a visitar la exposición homenaje que el Museo Torres García realizó en colaboración con el MNAV en  la sala 2 del mismo de martes a domingo de 14 a 19 horas.
Ver- Sentir- Comprender
Se exponen por primera vez muchos de los manuscritos inéditos, es una primer oportunidad para descubrir los caminos del pensamiento de Torres García. Manuscritos y pinturas. Un diálogo íntimo.

Muestra Homenaje

La palabra escrita rondó la obra de Joaquín Torres García desde sus primeros años cuando -contra la opinión de su padre que consideraba el pintar un oficio de vagos- el joven artista eligió ganarse la vida como ilustrador de carteles, libros de catecismo y revistas de actualidad. En 1904, al publicar su primer texto en una revista catalana Torres García inicia una producción escrita sobre el arte y los artistas que se prolongará en decenas de publicaciones en diarios y revistas, cerca de veinte libros editados, manifiestos, libros inéditos y varios cientos de conferencias sobre arte; un conjunto que llena unos veinte mil folios manuscritos.
El pensamiento de Joaquín Torres García se entrelaza con su obra y con su vida en una trama que es única en la historia del arte. En sus escritos se pueden palpar los rastros de una búsqueda vital, y también la necesidad de delimitar ámbitos y formas de acción artística para realizar lo que Torres García consideraba "un arte grande" vinculado a un orden general en el que se inscribiría todo el hacer humano. Este arte, construido en referencia al "Hombre Abstracto" o idea del hombre, no podría ser realizado solamente por el aspecto intelectual y consciente del artista, si no por el individuo como una totalidad, suma de sus diversos aspectos vitales y cognitivos.
El diálogo entre pensamiento visual y pensamiento verbal no se limita a operar entre libros y cuadros, si no que existe en los libros y en los cuadros, tomando una singular expresión en los manuscritos dibujados, donde todas las letras son dibujos y cada página es una obra; síntesis de la forma plástica y de la idea. Ese impulso de unidad que aparece una y otra vez en los escritos de Torres García, cobra cuerpo en proposiciones de carácter metafísico, estéticas y operativas, que influyen en su producción artística al tiempo que son revisadas por ésta.
Porque a pesar de lo que la posteridad ha tendido a creer sobre Joaquín Torres García, junto a la convicción que impulsaba sus afirmaciones también había la certeza de que lo escencial nunca termina de ser dicho. "Puedo pensar todas estas cosas y muchas más - hacer mil combinaciones estéticas hasta el infinito - y, de acuerdo con esas combinaciones, hacer cuadros. Pero el valor que tendrán esos cuadros, siempre será el mismo: será algo de mí, un sabor plástico, algo que no puedo ni quitármelo de encima ni trasmitírselo a otro: la personalidad. Es por eso que no se debe trabajar sobre el pensamiento, sino sobre lo que es personal: sobre esas cualidades, ese toque, ese sabor plástico indefinible. Y si al trabajar sobre esto puedo llegar a encontrar una manera, inclusive un procedimiento, habré encontrado mi sistema. Y este sistema valdrá tanto como otro. En resumen: que todo sistema combinado por el pensamiento solo, es algo transmisible, que se puede explicar e inclusive definir, y que, por su naturaleza no pertenece a nadie. Pero que el verdadero sistema personal, o sea: la materia incorporada a nosotros, humanizada en nosotros, ese mundo recreado en nosotros, imposible de definir porque uno no puede definir lo absoluto de la personalidad, esa es la verdadera vía del artista. Y será un arte vivo - el otro un intelectualismo"

Alejandro Díaz



jueves, 24 de julio de 2014

Pedro Figari

24 de julio 1938, fallece Pedro Figari


Pintor, abogado y periodista uruguayo, figura destacada de la etapa postimpresionista en su país, caracterizado por su carácter polifacético y su voluntad americanista. Hijo de padres italianos, manifestó desde la niñez inclinaciones artísticas. Después de concluir sus estudios de abogacía conoció al maestro Godofredo Sommavilla, pintor italiano de formación académica con el que estudió un tiempo. Más tarde visitó en Europa los mayores centros artísticos, donde conoció la nueva corriente de los impresionistas.


(Asamblea de damas (1926) - -Descripción: Óleo sobre cartón. 70 x 100 cm.
Localización: Colección Rodriguez de Baitler. Montevideo - Autor: Pedro Figari)

De regreso al Uruguay, donde en 1896 fue elegido diputado por el departamento de Rocha y dos años después entró a formar parte del Consejo de Estado, impulsó la creación de la Escuela de Bellas Artes. En medio de esta polifacética actividad no abandonó la pintura ni el dibujo, que fueron una dedicación permanente a través de su vida. En 1909 ingresó en el directorio de la Escuela Nacional de Artes y Oficios, de la que llegó a ser director en 1915. En 1912 publicó un ensayo filosófico titulado Arte, Estética, Ideal. En 1921 se trasladó a Buenos Aires, y allí dedicó cuatro años en exclusiva a la pintura para volver inmediatamente a París, donde permaneció durante nueve años y obtuvo su consagración como artista plástico. En 1933 regresó a Uruguay, donde falleció en 1938. Entre sus obras destacan las de tradiciones criollas, como Toros o Preparando a la novia, donde consiguió plasmar con gran ritmo y vigor cromático la memoria colectiva rioplatense. 


(El viejo Montevideo (1890) - Descripción: Acuarela. 50 x 80 cm.
Localización: Museo Fructuoso Rivera. Montevideo - Autor: Pedro Figari)


(Candombe (1921) - Descripción: Óleo sobre lienzo. 75 x 105 cm.
Localización: Colección Constantini. Buenos Aires - Autor: Pedro Figari)